El coronavirus, la precariedad laboral y la pobreza

Solapas principales

¡Recortes NO!El coronavirus desborda las consultas a Berri-Otxoak de personas con riesgo de quedar sin ayudas sociales y perder empleos precarios. La plataforma contra la exclusión social refuerza por ello su equipo de la oficina de información sobre ayudas sociales. “Ninguna Administración ha previsto cómo atender, durante la crisis sanitaria, situaciones urgentes de falta de vivienda o de carencia de recursos para necesidades básicas como la alimentación, además de recortes de puestos de trabajo por la crisis económica provocada”. Reclama un plan de contingencia y recursos económicos extraordinarios por parte de las instituciones para atender a las familias que sufren precariedad y pobreza.

La plataforma contra la exclusión Berri-Otxoak ha anunciado un refuerzo de su equipo de asesora-miento sobre ayudas sociales ante el “avalancha de consultas” que se está produciendo esta semana sobre la continuidad de las ayudas sociales y servicios de asistencia durante la crisis sanitaria y económica provocada por el coronavirus Covid-19.

El grupo mantiene desde hace 23 años una oficina de información sobre ayudas sociales, por la que han pasado más de 12.000 familias y a las que se ofrece orientación sobre el acceso a subsidios, para compensar “el ocultamiento y falta de difusión” sobre estos recursos por parte del Ayuntamiento y del resto de instituciones públicas.

Ninguna Administración ha previsto cómo atender las situaciones urgentes de falta de vivienda o de carencia de recursos para necesidades básicas como la alimentación, ni el hundimiento de los ingresos y sueldos por los recortes laborales y despidos por la paralización de la actividad causada por la pandemia”, ha advertido el colectivo, que ha visto cómo desde este 9 de marzo las llamadas se han triplicado hasta alcanzar el centenar en la semana.

Esta avalancha de consultas se produce por la incertidumbre en torno a la situación en la que están quedando las familias y personas con más problemas, como quienes duermen en la calle o quienes necesitan el comedor social o el Banco de Alimentos para sobrevivir, así como los solicitantes de ayudas de emergencia social, cuyos trámites y funcionamiento pueden verse muy gravemente afec-tados por la paralización de actividades en la Administración”.

La plataforma contra la exclusión también ha “constatado el miedo de las familias a un mayor dete-rioro de sus empleos precarios debido a la suspensión de gestiones, negocios o trámites; además, de la cancelación de actividades y reducción del consumo por la extensión de la epidemia del corono-virus”.

Berri-Otxoak ha exigido en este sentido un “plan de contingencia y recursos económicos extraordi-narios por parte de los servicios sociales del Ayuntamiento así como por la Diputación y por el Go-bierno Vasco para que quienes sufren precariedad y pobreza no sufran el doble castigo de padecer el miedo al contagio del coronavirus y sufrir un empeoramiento de sus condiciones sociales y económicas por la pandemia”.

El colectivo ha alertado además de que esta situación “agrava los recortes sociales que las autorida-des aplican sistemáticamente”. Así, ha recordado que en Barakaldo “se ha disparado a 2,5 millones de euros al año, para cubrir los sueldos, dietas y gastos de la alcaldesa, 26 concejales y 13 asesores políticos, mientras reduce el presupuesto social, a pesar de que este mismo año han ascendido a 1.254 las familias que han solicitado en Barakaldo cita para obtener ayudas sociales en sólo seis horas el primer día de apertura de plazo para realizar el trámite”.

Antes de la actual crisis por el coronavirus, ya el 66% las personas en paro en la localidad no recibían ni subsidio ni prestación de ningún tipo, mientras 23.200 personas de la localidad padecían un empleo precario, especialmente las mujeres”.

Además, hasta ahora, cada mes 310 las familias barakaldesas se veían obligadas a acudir al Banco de Alimentos para poder sobrevivir en un municipio en donde se han duplicado las personas que duermen en la calle, hasta superar la treintena. Además, hay más de 200 desahucios cada año y más del 15% de todas las familias barakaldesas está en situación de exclusión social”.

Barakaldo, 13 de marzo de 2020.

Etiquetas: