Como comentábamos en la crónica anterior, llegamos a Alhorn, a eso de las nueve y media de la mañana. El lugar ya nos resulto conocido, era una de las distintas visitas que hicimos años atrás con Guido. Se trata de los locales de una organización similar a la Cáritas católica, llamada Diakonise que sería la similar de la Iglesia Evangelista de Alemania. En sus locales durante todas las semanas, las compañeras de ALSO van a realizar diferentes atenciones, sobre todo consultas. Digamos que es el lugar, uno de ellos, de los puntos de información móviles de ALSO en la región.

Con las sábanas aún pegadas salimos por la mañana hacia la Facultad de Economía de la UNC para llegar a las XII Jornadas de Economía Crítica y las I Jornadas de Economía Feminista. Este es el primer año que se configuran las jornadas en el formato de dos días (viernes y sábado) y que se realizan las jornadas de economía feminista, así que andábamos de estreno. Y hoy podemos decir que fue un éxito.
Tras meses de correos y llamadas telefónicas, se fue definiendo lo que ya esta siendo el cuarto año consecutivo de enredo por Alemania de las baladrinas de la Península Ibérica. En realidad es el trigésimo primer año de enredos, nada menos, pero son los últimos cuatro años, los que asumimos de manera colectiva dar continuidad a los enredos y avanzar en los vínculos que nos lleven a actuar juntas y a generar más mecanismos de Apoyo Mutuo.
Después de un largo viaje nocturno en colectivo llegamos directas desde la enloquecida Buenos Aires a una más tranquila Córdoba. El ambiente ansioso de los porteños cambia completamente en la ciudad cordobesa que nos recibe con frío pero con un sol reconfortante.