Inmigración, una oportunidad

Viñeta15-M RONDA. EN POCAS PALABRAS.- En una Europa cada vez más restrictiva con la inmigración y endurecimiento de sus fronteras para contentar a la extrema derecha, el acogimiento de inmigrantes en España choca con los otros países vecinos que buscan reducir la llegada de inmigrantes. Así, el 40% de los nuevos y las nuevas trabajadoras afiliadas a la Seguridad Social en el año 2024 son personas extranjeras. Por otro lado, Un informe de la Oficina Nacional de Prospectiva del Gobierno pone cifras a los efectos sociales y económicos que tendría una reducción del 30% de los flujos migratorios, esto es, una pérdida de riqueza por habitante al año, en España, de 18.000 euros.

¿Cómo sería España en los próximos 50 años si las entradas de inmigrantes se mantienen al ritmo actual? ¿Qué pasaría si, por el contrario, se aplicase una política restrictiva y se redujesen las llegadas en un 30%? “.

Impacto demográfico. En España, desde hace más de una década, la población solo crece gracias a la llegada de personas del exterior. En un escenario con flujos migratorios similares a los actuales, la población se situaría en torno a los 55 millones de personas en 2075, frente a los 49 millones actuales. Sin embargo, si las entradas bajasen un 30%, España estaría habitada por una cuarta parte, quedándose en los 40 millones de habitantes, según proyecciones. Por otro lado, “La reducción del gasto asociada a una menor población no compensa la caída de ingresos”, advierten los autores.

Impacto en el mercado laboral. Ante un hipotético endurecimiento de las políticas migratorias, España contaría con 9 millones de personas en edad laboral menos que si se mantuvieran las llegadas. Los flujos migratorios marcarán, por tanto, el crecimiento económico futuro. El Producto Interior Bruto podría caer un 14% en 2055 y un 22% en 2075 respecto al escenario con inmigración sostenida.

En el campo, la falta de trabajadores podría provocar el abandono de “más de 220.000 explotaciones en 2075”, casi tres de cada diez actuales. En la hostelería, hasta 90.000 bares y restaurantes podrían desaparecer, cerca de la mitad del total. Mientras las personas dependientes aumentarías cerca de un 60%, la oferta de trabajadoras de los cuidados podría caer un 28%, esto es, más de 45.000 personas dependientes podrían quedar sin atención suficiente.

La migración ha contribuido a completar plantillas en atención primaria, urgencias, zonas rurales y determinados hospitales”. En el escenario de baja inmigración, España podría perder alrededor de 63.000 médicos especialistas y cada facultativo tendría que atender a un 4% más de pacientes en 2075.

Más impuestos. A menos población activa y más personas jubiladas, las cuentas públicas también se verían afectadas. En 2075, cada trabajador y trabajadora tendría que aportar unos 2.000 euros más al año para sostener el sistema de pensiones en un escenario de baja inmigración. La inmigración “no resuelve por sí sola el problema, pero actúa como uno de los principales amortiguadores del envejecimiento”.

Sin migración, no se explicaría que España lleve siete años creciendo por encima de la media europea, que tengamos a más personas trabajando que nunca y que hayamos registrado el menor índice de paro en 17 años”, sostienen fuentes del Ministerio, quienes consideran sacar adelante la próxima regularización extraordinaria de personas inmigrantes, cuyo borrador aguarda la luz verde del Consejo de Estado y su próxima aprobación en el Consejo de Ministros.

España está liderando un modelo distinto al de muchos países, pero lo hace basándose en la evidencia científica, en datos demográficos, económicos y sociales, y en una defensa decidida de los derechos humanos”, sostienen desde el departamento dirigido por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

La inmigración es una oportunidad, “tiene efectos positivos más allá del ámbito estrictamente económico” y “contribuye a la cohesión social y al dinamismo de la sociedad”, en un contexto en el que la llegada de población extranjera también se asocia a una mayor diversidad social y a una mayor capacidad de adaptación e innovación. La inmigración actúa como principal amortiguador frente al envejecimiento.

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Abril 2026

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