Sudán epicentro mundial del sufrimiento humano

ImagenEN POCAS PALABRAS. 15-M RONDA.- Desde el 15 de abril de 2023, entre combates con armas pesadas, destrucción y violencia contra la población civil, Sudán se desintegra en una guerra civil total en la que la población paga el precio más alto.

Según las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas, desde abril de 2023 se han registrado más de 150.000 muertos y cerca de 13 millones de desplazados, de los cuales 4 millones se han refugiado en países vecinos. Como consecuencia de los combates, la hambruna hace estragos, las familias están comiendo hojas hervidas, cáscaras de cacahuete y alimento para animales y amenaza a 25 millones de personas en un país de 36 millones de habitantes. Durante la toma de El Fasher, capital de Darfur del Norte, los combatientes de las Fuerzas de Apoyo Rápido no ocultaron su voluntad de eliminar a los cerca de 300.000 civiles que permanecían en la ciudad, bajo la acusación de haber colaborado con el enemigo. Mediante la difusión de vídeos de violencia extrema, muestran torturas y ejecuciones sumarias.

La guerra estalló el 15 de abril de 2023 entre las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) del general Abdel Fattah Al-Burhan y las Fuerzas de Apoyo Rápido, una milicia auxiliar paramilitar dirigida por Mohamed Hamdan Daglo.

Las raíces del drama sudanés deben buscarse en los rescoldos del antiguo régimen islamista de Omar al Bashir, un exmilitar y político sudanés, que gobernó su país durante cerca de 30 años, desde 1989 hasta su derrocamiento en 2019 por un golpe de Estado. Encarcelado por corrupción, mientras el Tribunal Penal Internacional sigue a la espera de juzgarlo por genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Darfur.

En la ciudad sudanesa Fasher tiene lugar crímenes, ejecuciones de carácter étnico, violaciones colectivas, secuestros con fines de extorsión y desapariciones de menores. Se trata de atrocidades documentadas tanto por las agencias de la ONU presentes sobre el terreno como por análisis de imágenes satelitales realizados a principios de noviembre por expertos del Centro de Investigación Humanitaria de la Universidad de Yale.

La violencia en la ciudad El Fasher es constante. En medio del hambre, también se multiplican los saqueos y aumenta la violencia sexual. Mientras crece la miseria y el cólera, el miedo acecha constantemente a la población civil en una guerra que dura ya más de dos años. Las mujeres y niñas son las más afectadas por la inseguridad alimentaria y el desplazamiento forzado ante la falta de protección y asistencia adecuadas.

La organización humanitaria italiana COOPI-Cooperazione Internazionale informó recientemente que el 97% de la población de El Fasher vive por debajo de los estándares mínimos de acceso al agua, mientras que, debido a la grave escasez de agua, muchas familias se ven obligadas a priorizar el agua potable sobre la higiene personal, lo que supone graves riesgos para la salud, especialmente en zonas superpobladas.

También, los abusos que acompañaron la toma de la ciudad de Al-Fashir, el 26 de octubre de 2025, recordaron a los medios de comunicación occidentales la existencia y la intensidad de la guerra civil sudanesa. A menudo presentada como el resultado de una rivalidad entre dos jefes militares y sus facciones, algunas potencias extranjeras buscan aprovechar la dinámica del enfrentamiento.

El Tribunal Penal Internacional recordó haber abierto una investigación sobre actos cometidos por las Fuerzas de Apoyo Rápido que “podrían constituir crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad de acuerdo con el Estatuto de Roma”

MapaDos ñiñas en un campamento de personas refugiadasEdificio destruído por las bombasNiño cogiendo un saco de comidaFila de personas desplazadas

Según datos recientes del ACNUR, más de 873.000 refugiados sudaneses han huido de Darfur a Chad, que alberga la mayor cantidad de desplazados registrados desde el inicio del conflicto. Hoy, uno de cada tres habitantes en el este de Chad es un refugiado.

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