Un intenso verano el que hemos vivido en este pedazito de tierra bisagra entre la península y la Europa continental. Paso natural franqueado por el río Bisasoa. El país del Bidasoa de don Pio Baroja o el país de contrabandistas, "mugalaris" para otras. Aquí os dejamos un modesto artículo sobre lo vivido estos días intensos y los que nos queda por vivir. Queremos compartirlo pues no es muy distinto ni está desconectado de muchas otras situaciones y realidades.

Despunta el día en Villa Mercedes cuando,Todavía con las legañas puestas, cargamos nuestros bultos en el coche para hacer el periplo: Villa Mercedes - San Luis – Merlo – San Luis.
Despertamos en San Luis, otro día claro tiznado de nubes blancas, en lo que vamos de viaje el tiempo nos ha acompañado, no nos podemos quejar. Preparada la maleta-libreria y ropa para pasar una noche fuera de nuestro transitorio hogar, móviles cargados, todo “prets” para que, en cuanto llegue Walter, montemos en su coche rojo y tomemos camino hacia Villa Mercedes.
La tierra puntana nos recibe a las seis, dos horas mas tarde de lo previsto, con la temperatura fresquita y tras nueve horas y media de viaje intentando descansar algo en el bus. Misión casi imposible porque no pararon de poner películas a todo volumen lo que dificultaba que pudiesemos charlar entre nosotras y tratar de dar alguna cabezadita.