Nos levantamos y Rodrigo nos llevó a dar una vuelta en coche por Cochabamba y comimos salteñas (una especie de empanada con liquido por dentro) en la plaza principal. Luego fuimos a casa de Gustavo a comer un plato típico de Cochabamba, Lapin, y probamos el locoto (un pimiento picante), estaba todo exquisito. La comida sirvió para compartir análisis y experiencias de nuestros territorios, y hablar sobre la renta básica y su utilidad en Bolivia. De ahí fuimos a la tele, donde entrevistaron a José y Manolo (después de maquillarlos), en el programa de CUECA "Vamos a andar", de Rafael Puentes, en el canal Tele C. Durante el programa se analizó el fracaso del capitalismo en la Unión Europea y las consecuencias de la exclusión y la crisis en el Estado Español, además de hablar del libro de José Iglesias. La gente del público llamó para comentar y/o preguntar dudas, que permitieron desarrollar más las propuestas y echar unas risas. Además Jessica participó activamente como camarografa, era la primera vez que había una mujer detrás de las cámaras.


Salimos de Santiago hacia Iquique, si a la famosa Iquique, la misma de la cantata, de la minería. Fue un vuelo rarito, volando pegadas a la costa de Chile. Nadie entendíamos como un vuelo a Bolivia (La Paz) hacia una escala en esa ciudad minera. En esta ocasión las ventanillas del avión nos dejaban sorprendidas por un paisaje de playas, dunas y ríos, que resultaban muy atractivos, con mucha belleza. En Iquique todo cambia, el paisaje es desolador, es un desierto de arenas en movimiento. El aeropuerto pequeñín, allí bajamos del avión para hacer una cola y sellar los pasaportes, para de nuevo subir al mismo avión y salir para La Paz.