“¿Pero al final a mi quién me va a desahuciar?” se preguntaba una de las personajes participante del teatro social “Pasalacasa”. Así se deben de sentir miles de personas cuando el banco le ha “pasao” la casa o el activo tóxico (como ellos dicen) a una socimi controlada por un fondo buitre. Cuando hablan con una inmobiliaria que media en estos conflictos pero les demanda otra inmobiliaria.

Por Raúl Zibechi, para
Ecologistas en Acción.-