
elfaradio.com. Pablo Moreno.- La campaña ‘La Libre se queda’ nació como una respuesta de urgencia ante una amenaza que podía poner fin a 25 años de historia. La propiedad del local de la Rampa de Sotileza donde desarrolla su actividad La Libre, librería y centro social autogestionado de Santander, decidió vender el inmueble y el colectivo tuvo que reaccionar en apenas unos días para evitar perder un espacio convertido desde hace décadas en punto de encuentro para decenas de colectivos sociales y culturales.

Necesitamos compartir que en la revista soberanía alimentaria está de duelo.
Enclave único y singular, memoria viva de Málaga, de alto valor cultural, natural y social.