Contra la pobreza energética y la dificultad para acceder a los suministros básicos - Soberanía Energética

Solapas principales

imgLa Campaña “Soberanías para la vida” busca denunciar las causas de lo que está ocurriendo y abrir líneas de diálogo y acción para avanzar en la construcción de espacios comunitarios y en la gestión de los bienes comunes desde la auto organización. -Abordamos en este artículo el tema del derecho a la energía.

Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, “toda persona tiene derecho a un nivel de vida que asegure, tanto para ella como para su familia, salud y bienestar, especialmente en lo que concierne a la alimentación, la vestimenta, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. De hecho, el acceso a una vivienda adecuada ha sido reconocido como uno de los determinantes sociales de las desigualdades en salud (Comisión para reducir las Desigualdades sociales en Salud en España) y se han documentado diversos impactos negativos de la inseguridad residencial sobre la salud física y mental de las personas.

El acceso a los suministros básicos es sin duda un aspecto esencial de una vivienda digna. El agua y la energía no solo posibilitan las tareas de cuidados y el confort térmico, entre otras necesidades vitales, sino que también posibilitan la interacción y participación social a través del uso de aparatos eléctricos. Un estudio exhaustivo realizado por la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH), la Alianza contra la Pobreza Energética (APE), Enginyeria Sense Fronteres y el Grupo de Vivienda de la Agencia de Salud Pública muestra cómo el acceso inadecuado o insuficiente a la vivienda y/o suministros básicos tiene fuertes impactos en la salud general, en la prevalencia de trastornos crónicos, en el uso de servicios sanitarios y, especialmente, en la salud mental. De hecho, el 80% de los hombres y el 79% de las mujeres entrevistadas en este informe presentaba riesgos de sufrir problemas de salud mental, cuando estos indicadores en la población general son del 14,5% y del 19,5%, respectivamente.

El no poder mantener la casa a una temperatura adecuada, no poder hacer frente a las facturas o no poder siquiera regularizar los suministros genera fuertes sentimientos de ansiedad, de impotencia y de culpa en las familias, que se ven obligadas a lidiar con estos problemas de forma individual y, a menudo, se sienten estigmatizadas y faltas de apoyo. Conscientes de estos malestares, proponemos abordarlos de manera colectiva y desde lo político, con el objetivo último de trasladar la responsabilidad que actualmente sienten las familias al modelo energético, basándonos en que el acceso a los suministros básicos es un derecho de las familias que nunca debería depender de su capacidad de pago.

En Asturies mas de 33.000 familias están cobrando el bono social térmico, pero hay otras 67.000 familias que podrían acceder a él y no lo hacen por diversos motivos, sobre todo por desinformación. El 10% de los hogares tiene retrasos en el pago de las facturas de suministros. Esto unido a los altos índices de vulnerabilidad social que tenemos en Asturies muestra la dificultad que tienen las personas y familias para acceder a los suministros más básicos.

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¿Qué podemos hacer?

Denunciar el oligopolio energético

El pastel energético se lo reparten en un 90% las cinco grandes empresas del oligopolio: Endesa, Iberdrola, Gas Natural, Viesgo y EDP. Estas empresas controlan la mayoría de la generación de energía, se llevan un buen pellizco de la comercialización y se reparten el mapa físico de la red de distribución en España. En este mercado regulado se ven privilegiadas por la legislación y apenas tienen competencia. Cada año los beneficios de estas grandes eléctricas suben, da igual el contexto social y económico que la población este viviendo. Es muy importante no olvidar la denuncia de este sistema cuando hablemos sobre pobreza energética.

Exigir la soberanía energética

La soberanía energética es el derecho de los individuos conscientes, las comunidades y los pueblos a tomar sus propias decisiones respecto a la generación, distribución y consumo de energía, de modo que estas sean apropiadas a las circunstancias ecológicas, sociales, económicas y culturales, siempre y cuando no afecten negativamente a terceros. Cada persona y cada pueblo tiene derecho a la cantidad y tipo de energía necesaria para sostenerse a sí mismo/a y a su grupo, y a los recursos necesarios para mantenerla, siempre y cuando no externalice impactos ambientales, sociales o económicos negativos, es decir, no genere anti cooperación.

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Recuperar la soberanía en:

La Producción: Siguiendo criterios de producción social y autogestión comunitaria.

La Distribución: desmercantilizando la energía. Favoreciendo el acceso universal al agua y a la energía. Toda familia, aunque no pueda pagar, debe tener garantizado el acceso a los suministros, que le permita vivir con dignidad.

El Consumo: reduciéndolo y evitando el derroche. Que todos los costes de velar por estos servicios básicos sean asumidos por las propias compañías con sus multimillonarios beneficios: ante todo están las personas.

Auditoria ciudadana del sistema energético

Impulsar una auditoria ciudadana que pueda analizar y sacar conclusiones sobre el funcionamiento y los costes reales del sistema energético

Paralizar los cortes de suministro.

Detener los cortes indiscriminados. Que las administraciones ejerzan su papel de garantes de los derechos humanos y no dejen esta decisión a las empresas suministradoras.

Analizar los procesos de metabolismo social

Incorporar cuando hablamos de soberanía energética el análisis integral de los procesos de metabolismo social de nuestra comunidad. Como se produce, como se distribuye, donde se consume, donde se pierde y en relación con otros elementos de nuestro sistema económico y social.

¿Qué podemos exigir a las administraciones? Medidas para evitar la pobreza energética.

Mientras se ponen en marcha procesos de soberanía energética las administraciones pueden poner en marcha medidas que ayuden a paliar la pobreza energética y que comiencen a concebir la energía y los

suministros básicos como un derecho para todas las personas.

  1. Las administraciones públicas deben garantizar el derecho de acceso a los suministros básicos de agua potable, de gas y de electricidad a las personas y unidades familiares en situación de riesgo de exclusión residencial, mientras dure dicha situación. En el caso del gas, el derecho de acceso únicamente se garantiza si el edificio afectado dispone de este tipo de suministro.
  2. Debe establecerse, como principio de precaución, un protocolo obligado de comunicación a los servicios sociales y de intervención de estos servicios previamente a la concesión de las ayudas necesarias para evitar los cortes de suministro, en los casos de impago por falta de recursos económicos de las familias afectadas.
  3. Las administraciones públicas deben establecer los acuerdos o convenios necesarios con las compañías de suministro de agua potable, de gas y de electricidad para garantizar que concedan ayudas a fondo perdido a las personas y unidades familiares en situación de riesgo de exclusión residencial o les apliquen descuentos muy notables en el coste de los consumos mínimos.
  4. Para que se aplique el principio de precaución, cuando la empresa suministradora tenga que realizar un corte de suministro debe solicitar previamente un informe a los servicios sociales municipales para determinar si la persona o la unidad familiar se encuentra en una de las situaciones de riesgo de exclusión residencial. En el supuesto de que se cumplan estos requisitos deben garantizarse los suministros básicos de acuerdo con lo establecido por el apartado 1 y deben aplicarse las ayudas necesarias establecidas por el apartado 3 para no generar deuda alguna a la persona o la unidad familiar.
  5. El Gobierno debe garantizar que en los supuestos de vulnerabilidad en gastos en vivienda y en suministros básicos no conlleven más de un 30% de los ingresos disponibles de la unidad familiar, siempre que los gastos de alquiler y de suministros sean inferiores a los topes máximos establecidos por reglamento en función de la zona geográfica de residencia de las personas o unidades familiares beneficiarias.

Para conocer más (Libros, películas, artículos) y temáticas relacionadas.

Recomendaciones

PARA VER:

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Oligopoly 2, el imperio eléctrico contra todxs"

Ha sido grabado gracias a la iniciativa de Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, financiado mediante crowdfunding y se estreno el jueves 16 de mayo en 40 ciudades de toda España. Según Alba del Campo, era necesaria una segunda parte "porque 'Oligopoly' abrió la caja de Pandora. Se abría una puerta pero vimos que había muchísmo más que la gente necesita saber, porque es un sector muy complejo, y ni siquiera muchos expertos tienen claro cuáles son las reglas. Además, las grandes compañías eléctricas hacen una enorme presión sobre los medios de comunicación. En plena época de crisis invierten grandes cantidades de dinero en publicidad en esos medios y no se pueden oír otras voces". El documental profundiza en temas como las continuas subidas de la factura de la luz, el déficit de tarifa, las puertas giratorias entre la clase política y las compañías eléctricas y la dependencia de combustibles fósiles del exterior. La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético entiende que una ciudadanía informada es más difícil de manipular y puede orientar sus acciones y su consumo de forma responsable. Con este documental intentan que cualquier ciudadano entienda las claves del sector eléctrico y decida si el actual modelo es sostenible y justo o más bien todo lo contrario. Pretenden analizar y mostrar alternativas "a partir de una idea tremendamente sencilla: es imprescindible luchar contra el cambio climático a partir de un nuevo modelo energético que genere empleo y un control ciudadano de la energía".

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El documental «El tiempo que resta» explica cómo en un contexto de emergencia el movimiento de justicia climática da un paso adelante. Muy marcado por la energía de las jóvenes, encarnadas por las Fridays for Future, y por la determinación de pasar a la acción a través de la desobediencia civil de colectivos como Rebelión o Extinción o 2020 Rebelión por el Clima, el documental quiere poner en valor todo el trabajo hecho por el movimiento creando red, conectando empatías, aprendiendo de los ecofeminismos y de las compañeras del Sur Global y, en definitiva, ensanchando el marco de la justicia climática.

https://odg.cat/esftcampana/documental-tiempo-resta

PARA LEER:

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HACIA LA SOBERANÍA ENERGÉTICA. Crisis y soluciones desde Euskal Herria Xabier Zubialde Legarreta, 2017

¿Qué es la soberanía de un pueblo? ¿Un pueblo puede tener soberanía energética si no sabe dónde están invertidos sus ahorros o si incluso estos están invertidos en cuestiones que atentan contra el interés general de la sociedad? La energía es la sombra del modelo de sociedad en el que vivimos y por eso el consumo de energía nos está diciendo que esta sociedad ha perdido el rumbo. Este libro propone, en forma de guía y de modo ameno y didáctico y recurriendo a ejemplos cercanos y prácticos, abandonar la actitud pasiva frente al modelo energético y social que nos arrastra a ninguna parte, para pasar a la acción empezando por tomar conciencia sobre los acontecimientos que vienen y que ya estamos empezando a notar. ¿Acaso las denominadas energías renovables son capaces de solucionar los graves problemas que se acercan y que son consecuencia de la mayor crisis energética y de materiales de la historia de la humanidad? Estas y otras preguntas, además de algunas respuestas, nos harán poner los pies sobre la tierra.

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AUTOCONSUMO Y SOBERANÍA ENERGÉTICA

La ciudadanía frente al oligopolio de las grandes compañías eléctricas.

Cote Romero y José Vicente Barcia, miembros de Ecooo. Revista El Ecologista n2 76.

En el actual contexto de crisis sistémica, nos encontramos con una ciudadanía que, agotada de que se le sigan recortando derechos fundamentales, reclama un rol protagonista que influya determinantemente en temas tan centrales como el de la energía. El autoconsumo y la soberanía energética serán dos conceptos, entre otros, que se deberán esgrimir para democratizar el sistema energético.

Puedes leer el artículo completo en https://www.ecologistasenaccion.org/25354/autoconsumo-y-soberania-energetica

Algunas páginas de referencia para conocer más:

https://xse.cat

https://pobresaenergetica.es/es

https://www.miteco.gob.es/es/ministerio/planes-estrategias/estrategia-pobreza-energetica

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