Berri-Otxoak reclama servicios sociales presenciales en lugar de virtuales del mismo modo que funcionan los supermercados. La plataforma contra la exclusión social exige al Ayuntamiento que ofrezca atención en persona a los ciudadanos sin recursos y sin conocimientos de informática. El Consistorio pretende que familias en situación de pobreza gestionen por internet las ayudas sociales. Berri-Otxoak reclama un plan de contingencia y recursos económicos extraordinarios por parte de las instituciones para atender a las familias que sufren precariedad y pobreza.

Jorge León Casero. Profesor de Filosofía. Universidad de Zaragoza.
Emiliano de Tapia.- “Comedores que reparten comida para toda la semana a los sin techo para paliar el contagio”. Noticias de este tipo y aún peor, continuamos escuchando a lo largo de estos días “de coronavirus”. Frente a estas noticias, quienes apostamos, creemos y defendemos la Renta Básica de las Iguales, (RBis), nos llenamos de razones para realizar la defensa de esta herramienta; y es que esta sociedad y la sociedad del futuro requiere, nos exige y debemos empeñarnos en un cambio fundamental de modelo de vivir; pasar DE LA CENTRALIDAD DEL EMPLEO (de la economía, del mercado, del productivismo,…) A LA CENTRALIDAD DE LA VIDA.
La policía en Barakaldo exige a personas sin hogar que abandonen la vía pública mientras el albergue les echa a la calle en horario diurno. La plataforma contra la exclusión social Berri-Otxoak exige al Ayuntamiento una rectificación de la actitud de los agentes y una solución para las personas sin hogar. La situación provocada por la supresión desde este martes 17 de marzo del reparto del Banco de Alimentos del que depende la supervivencia de decenas de familias. “Ninguna Administración ha previsto cómo atender, durante la crisis sanitaria, situaciones urgentes de falta de vivienda o de carencia de recursos para necesidades básicas como la alimentación, además de recortes de puestos de trabajo por la crisis económica provocada”. Berri-Otxoak reclama un plan de contingencia y recursos económicos extraordinarios por parte de las instituciones para atender a las familias que sufren precariedad y pobreza.