
La marcha señala con cifras el modelo industrial: miles de millones en armas frente a recortes sociales.
ecuadoretxea.org. DavidBM.- La “Decimoctava Marcha Ciclista contra la Guerra, el Gasto y la Industria Militar” ha recorrido el Gran Bilbao para denunciar el incremento del gasto militar y las subvenciones públicas destinadas a empresas armamentísticas vascas. Convocada por colectivos antimilitaristas, ecologistas e internacionalistas como Biziz Bizi, Biraka, Eguzki, Ekologistak Martxan, Kakitzat, KEM-MOC y Komite Internazionalistak, la movilización ha vuelto a poner el foco en el papel de Euskadi en la industria militar global.
La marcha ha partido del Palacio Foral de la Diputación de Bizkaia y ha atravesado distintos puntos del área metropolitana hasta concluir en Getxo, tras detenerse frente a algunas de las principales empresas del sector. El recorrido ha señalado directamente a ITP Aero, en Barakaldo, y a SENER, en Getxo, como símbolos de la producción militar en el territorio.
Los organizadores han exigido “el fin del gasto militar y de las fábricas de armas, apostando por la conversión de la producción hacia usos civiles”, reivindicación que ha vertebrado toda la jornada. A lo largo del recorrido, han denunciado la creciente implicación institucional con este sector: “Se destinan cada vez más recursos al militarismo mientras se recortan servicios esenciales como la sanidad, las pensiones o el acceso a la vivienda”, han señalado.
Según los datos difundidos por los colectivos, Euskadi cuenta con 206 empresas vinculadas al sector armamentístico y factura alrededor de 6.000 millones de euros anuales, situándose como la tercera comunidad del Estado en producción militar, solo por detrás de Madrid y Andalucía.
Uno de los momentos centrales de la protesta ha tenido lugar frente a ITP Aero, donde los participantes han denunciado que la compañía fabrica componentes para programas como el Airbus A400M o el Eurofighter. La empresa ha registrado una facturación récord de 1.882 millones de euros y un aumento del 28% en sus beneficios, cifras que, según los convocantes, evidencian el auge del negocio armamentístico.
La marcha ha continuado hasta Portugalete, cruzando el Puente Colgante, para finalizar frente a SENER, empresa especializada en sistemas de control y tecnologías aplicadas a misiles como el TAURUS, IRIS-T o METEOR. Los organizadores han subrayado su posición destacada en el sector europeo de defensa y su colaboración con industrias militares internacionales, incluidas compañías israelíes.
En este sentido, los colectivos han denunciado que las empresas vascas mantienen relaciones con firmas como Rafael, Elbit o Israel Aerospace Industries, participando en programas conjuntos de armamento. Además, han señalado que el 80% de la producción militar vasca se exporta a países como Israel, Arabia Saudí, Marruecos, Estados Unidos o España, lo que, a su juicio, implica una responsabilidad directa en conflictos internacionales.
La protesta también ha recordado a otras empresas del sector no incluidas en el recorrido, como SAPA, en Andoain, o Aernnova, en Vitoria, destacando su peso dentro del entramado industrial militar estatal.
Como alternativa, los convocantes han reivindicado la conversión de la industria armamentística en producción civil, poniendo como ejemplo el caso de Orbea, que pasó de fabricar armas a producir bicicletas. “Es posible transformar un modelo industrial basado en la guerra en otro que promueva la vida y el bienestar”, han concluido.
Abril 2026
