El PNV y el PSOE de la mano para los recortes sociales

Solapas principales

fotoEn la mañana del miércoles 26 de julio se ha realizado un acto de denuncia con el ánimo de evidenciar las consecuencias de la aprobación -este jueves en pleno extraordinario- de unos presupuestos anti-sociales en el Ayuntamiento de Barakaldo propuestos por el PNV y avalados por PSOE. Hemos instalado una tienda de campaña y varios enseres en un cajero de la Herriko Plaza para mostrar nuestro rechazo a estos presupuestos municipales alejados de la realidad social de nuestro pueblo.

El proyecto de presupuestos contienen una reducción de recursos dedicados a los servicios básicos municipales; a la par que se aprueban una serie de recortes sociales, que suponen el mantenimiento de la reducción de la cuantía de la prestación económica a la que tienen las familias barakaldesas: en un tercio de la ayuda para alquileres; de un 17% para los gastos sanitarios no cubiertos por Osakidetza; y un 10% para las necesidades consideradas básicas: alimentación, vestuario, educación…

A sumar a los recortes aprobados para las vecinas y vecinos de la localidad en este año 2017: imposibilidad de acceso a una ayuda para las personas trabajadoras autónomas; reducción en un 9% de la asignación para hacer frente a los gastos de hipotecas; rebaja del 20% en la ayuda para cubrir gastos necesarios para el cuidado de la vivienda habitual.

Comunicado
LOS RECORTES PRESUPUESTARIOS DEL EQUIPO DE GOBIERNO… Llevan a “BARAKALDO A MÁS: PARO, RECORTES y DESHUCIOS”

Este jueves se aprueba en pleno extraordinario el proyecto de presupuestos municipales consensuado entre los partidos PNV y PSE. El cuál contiene una reducción de los recursos dedicados a los servicios básicos municipales. Un par de ejemplos:

  • Supresión del “Servicio de Urgencias Sociales”;
  • Falta de trabajadores sociales y personal administrativo para evitar la saturación de las unidades de trabajo social de los barrios, las cuales se encuentran desbordadas: se concede cita con una demora de 2 meses.

Otra medida. Es decidir congelar por 5 año consecutivo en 960.000 euros el presupuesto dedicado a las “Ayudas Económicas Municipales”. Decisión que se adopta cuando en los últimos 4 años se da un aumento del 46% de las familias del municipio que ven concedida una prestación social: se pasa de las 1.744 ayudas aprobadas en el 2015 a las 2.232 del pasado año.

Por este motivo se realizará una movilización ante un céntrico cajero de la localidad; donde se instalará una tienda de campaña, enseres de una vivienda, un tendedero, esterillas, sacos de dormir… Esta iniciativa surge para evidenciar las consecuencias de esta apuesta por los recortes sociales.

En concreto, el mantenimiento de los aplicados el pasado año: reducción en un tercio de la ayuda para hacer frente al pago de alquileres; un 17% para los gastos sanitarios no cubiertos por Osakidetza; y un 10% para las necesidades consideradas básicas: alimentación, vestuario, educación…

A sumar los recortes sociales aprobados para este año 2017: imposibilidad de acceso a una ayuda para las personas trabajadoras autónomas; reducción en un 9% de la asignación para hacer frente a los gastos de hipotecas; rebaja del 20% en la ayuda para cubrir gastos necesarios para el mantenimiento de la vivienda habitual.

Recortes que alcanzan a la falta de personal en el “equipo de ayudas económicas”; lo que provoca demoras de cerca de 6 meses en la atención, tramitación y resolución de las solicitudes presentadas por las familias de la localidad.

Un claro ejemplo de las consecuencias de esta apuesta por los ajustes sociales es la situación de Ángel: joven de 23 años que sigue a día de hoy en un habitáculo bajo el puente en Cruces. Circunstancia que no le es ajena al equipo gobierno cuando varias patrullas de la Policía Municipal se han personado para comprobar si seguía residiendo en este espacio.

Lo más grave es que Lanbide lleva esperando un mes un informe de los servicios municipales que le posibilite salir de esta situación: en la actualidad su trabajadora social se encuentra de vacaciones; y la supresión del servicio de urgencias sociales imposibilita que su expediente sea asignado a otro área social.

Cabe destacar que Ángel desde hace 3 meses dispone de un empleo precario; el cual le reporta 250 euros al mes. Mínimo salario que le impide salir de su situación de exclusión; o poder desarrollar un itinerario formativo de inserción socio-laboral.

Otro ejemplo es la situación de M.N.U., mujer pensionista de 68 años con unos ingresos de 635 euros. La cual ha visto denegado su acceso a una ayuda de emergencia a través de un “Decreto de Alcaldía” fechado el 4 de mayo bajo la redacción de “no existe una SITUACION DE NECESIDAD”. Cuando tiene que hacer frente a una hipoteca, de 323 euros mensuales, producto de una separación.

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