3 maletas, 3 mochilas y 2 bolsas: para América

Solapas principales

fotoA las ocho y media de la noche, llegábamos a la T-4 de Barajas, con la Baladrina. Como de costumbre aparcar en doble fila y descargar, al loro, 3 maletones grandes, 3 mochilas y 2 bolsos de mano. Podéis creeros que llevamos mucha ropa para el invierno americano, pues NO son dos cajas con cien libros para Sapo que está hecho un vendedor de libros los festivos en su puesto de venta de libros políticos de Montevideo.

Las otras cuatro cajas de libros repartidas por maletas y mochilas, más bolsas de mano, son para Raúl, unos pocos, y el resto para Córdoba, fundamentalmente para el E.O..Otros poquitos llegaran a San Luis y por ultimo una caja larguita para Río Cuarto, donde este año se celebran las Jornadas de Economía Critica del Sur de América, ya en septiembre.

Lo primero es la relación con maquinas para las tarjetas de embargue, las tiras de las tres maletas enormes que vamos a facturar y luego a dejar todo en la cinta. Nos sirvió haber pesado las maletas, clavados los 24 kilos de cada una. Volvemos, ya con las maletas facturadas, para coger una mochila más de mano y dos bolsas cargaditas de libros, que dejamos escondidas mientras hacíamos la facturación.

Con las 3 mochilas y 2 bolsas encaramos el arco y control. Y BINGO, le tocó el premio a Manolito; de malos modos le hacen leer un aviso de que pueden seleccionar viajeros aleatoriamente para control de fuga de capitales, la cara de Manolo era un poema entre rabia, indignación y mosqueo, o todo junto. El segurata ante la tensión dice que es su trabajo, que no se desahogue con él. Alucinante uno a uno saco los libros de 2 mochilas que llevaba Manolo más una bolsa de mano, decenas de libros, que van mirando todas sus hojas por si entre ellas están billetes que se quieran sacar del país.

Así fue nuestro pase glorioso por el primer control. Luego al tren robot para la terminal satélite de la T-4. Y pasamos a la zona RSU, por un nuevo control de maderos, esta vez sin problemas.

Las mochilas ya van en un carrito y las bolsas de mano igual.

Ya es momento de últimas llamadas de hasta mañana, por la red y antes que nada enviaros nuestra primera crónica de un viaje de 30 días por Uruguay y Argentina, al que se sumarán algunos días Lucia de Córdoba y Alicia Alonso de Santiago de Chile (vendrá a S. Luis ).

Procuraremos evitar la saturación haciendo crónicas de dos en dos días o colocándolas de manera agrupada.

Daros las gracias a quienes habéis aportado euros para poder estar realizando el viaje baladrino (faltan de recuperar unos 360€, más el dinero de la venta de las camisetas que sacamos).

Ya estamos con ropas cambiadas y chupas a mano, al parecer llegamos a un Montevideo de menos de 20 grados y lluvias. Pero eso se lo contamos mañana.

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Comentarios

Puntualmente, por lo que nos dicen, llego nuestro vuelo. Y fue tranquilito el pase por escáner y controles, todo sin sobresaltos. La sorpresa estaba fuera, nuestro amigo Diego que tiene habito de recibir gente, hizo su calculo, previendo que seria más tarde nuestra salida al salón grandote de espera del aeropuerto. Con tranquilidad, usando el wifi escribimos a Diego y sapo un correito y a los quince minutos Diego nos achuchaba. Las tres salimos con mochilas, bolsas y «maletos» y justito cuando nos dirigíamos al coche.. UN DILUVIO encima de nosotras y todos los bultos. Pasado el susto y con el cuerpo húmedo, nos vamos a casa de Carla una compañera de Extensión Universitaria de Diego, aquí estaremos todos estos días de Montevideo.

En la casa tendremos internet y hasta teléfono fijo.. pero vamos usar lo justito.

Ahora estamos esperando a Sapo, para ir a cambiar monedas y después a casa de Raúl, para ir juntas a una Radio de gente amiga suya. Pasarle los libros y los eurillos pendientes.

GRACIAS A TODAS por traernos hasta aquí, ya estamos «agendando» decenas de cositas que iremos contado a todas.

Os animamos a que miréis los comentarios de las noticias, pues procuraremos colgar muchas informaciones y crónicas, pequeñas en COMENTARIOS de otras noticias anteriores.

Ah!! estamos con 11 grados y mucha humedad, pero contentas.

Nos han preparado una habitación con dos colchones en el suelo, espectacular, jejeje

Seguimos contando.... de entrada Montevideo nos dio la bienvenida con esa agüita que tanto necesitan por aquí los campo.

 No existe mayor sensacion de frustracion cuando vas a abrir tu maleta de un viaje y de repente sientes sudores, excitacion, se va cambiando la cara...porque eres conciente de que le levantestes la maleta a otra persona. Como os lo contamos, confundimos la historica maletona de Baladre, la azul grandota, con otra exactamente igual. Asi que nos dividimos, por un lado Juanjo y Diego ( con su coche)  a toda prisa al Aeropuerto para entregar la maleta que NO era y retirar la nuestra. Mientras Manolo y Sapo van a comprar billetes y cambiar euros por pesos uruguayos ( 1 € son 30 pesos). Salir del piso de Carla, que nos acoge y volver a llover fue todo una, mientras unos rescataban la maleta, las otras por las calles mojandose llegan a la Estacion de Colectivos de Tres Cruces, para hacer las tareas y desde alli ir a casa de Raul; a quien llevamos su pedido de libros y los ultimos baladrinos. A las 12:30 comenzaba en casa de Raul una interesante charla del Sapo sobre las luchas en Uruguay y en otros paises de America del Sur, con participacion por momentos de Raul. Cuando estabamos en ello, una hora despues se sumaba al encuentro/charleta Juanjo, ya habiendo dejado nuestra maleta recuperada en el piso de Carla. Achuchones y felicitaciones, a Juanjo sirven para seguir con la tertulia..; a eso de las 15 h, llega la sensacion de hambre a nuestros estomagos y Raul sale al vecindario, cerquita a por pizza y cositas parecidas. Ahora se sumaban todas las habitantes de la casa. Para la ocasion Raul abre una botella de vino y las palabras salen con mayor ligereza: LOs temas se suceden y resultan interesantes, aun a pesar de nuestro cansancio. A las 19 h, ponemos fin a la tertulia, para ir andando hasta la casa que nos acoge, acompañadas de Sapo. Tras quince minutos de callejear, estamos entrando en el piso de acogida y nos ponemos a pasarle a Sapo parte de los libros que solicito. De seguido una y otra nos ponemos con las maquinas, para mandar el listado de precios a Sapo y otra a subir lo sucedido a la pagina, en este formato de comentario/añadido. Y en minutos, a vuestras doce y media pasadas, nos vamos preparando para dormir. Demasiado cansancio, el viaje hace mella en nuestros cuerpos.